La cosecha en verde del pimiento


El equipo de Asistencia Agrotécnica de Zeraim Gedera en México ha llevado a la práctica un estudio en Culiacán, para ayudar a resolver el dilema de cuándo es el momento óptimo para cosechar el fruto verde. Se observó el crecimiento y desarrollo de la fruta después de la fructificación mediante el uso de técnicas de fitomonitoreo.





Los productores de pimientos en todo el mundo conocen el problema. Un pimiento rojo está listo para ser cosechado cuando es 70% rojo. Pero, inesperadamente, hoy en día el precio de los pimientos verdes es más alto.



Debido a estas condiciones del mercado, cabe hacerse una serie de preguntas antes de hacer la cosecha del pimiento:





El fruto verde que cuelga de las plantas ¿está listo para ser cosechado?



¿Ha alcanzado su tamaño máximo?



¿Habrá suficiente tiempo para enviar y comercializar el fruto antes de que pase de un color verde oscuro y profundo a violeta o " œchocolate,"  y finalmente se vuelva rojo?





El equipo de Asistencia Agrotécnica de Zeraim Gedera en México ha llevado a la práctica un estudio en Culiacán, para ayudar a resolver el dilema de cuándo es el momento óptimo para cosechar el fruto verde.





En principio, la idea era observar el crecimiento y el desarrollo de la fruta después de la fructificación mediante el uso de técnicas de fitomonitoreo, y al final proporcionar una guía práctica a los productores que les ayude a determinar cuál es el momento de cosechar.





El método



Se instaló un sensor que midió el diámetro de la fruta durante su crecimiento, cada 30 minutos sin interrupción, hasta que alcanzó su tamaño máximo. Hubo un aumento constante en el ritmo del crecimiento de la fruta hasta que alcanzó su diámetro máximo, y luego se detuvo.





En este estudio los datos de temperatura bajo la malla fueron registrados todos los días por medio de sensores. Y estos datos sirvieron para calcular los " œGrados-dia"  o " œGrados calor"  que requiere la planta para la maduración del fruto, análogamente a los días calendarios. Los Grados-Día de Crecimiento (en inglés, Growing Degree Days- GDD, también llamada Growing Degree Units " “ GDU) nos ayuda a predecir (de acuerdo a un previo modelo) cuál será el ritmo de crecimiento y desarrollo fisiológico en un estadio del cultivo; en este caso, cuándo una fruta alcanzará la madurez verde.







Los GDD se calculan sumando el promedio de las temperaturas diarias, restadas de una temperatura básica que es la temperatura por debajo de la cual el crecimiento de la planta tiende a cero. En los pimientos, la temperatura base utilizada fue 12°C (Young et al. 1980). Por ejemplo, un día con una temperatura máxima de 25°C y una mínima de 12°C contribuiría de la siguiente manera: 25+12/2 = 18.5. A continuación, se restará la base que es 12 (18.5 " “ 12) y el resultado es 6.5 GDD.





Los GDD observados



Por consiguiente, este día en particular en el ejemplo habrá contribuido 6.5 GDD para el desarrollo de la fruta. Los GDD se calcularon todos los días del desarrollo y crecimiento de la fruta. La fecha programada para la cosecha de la fruta verde se fijó para 10 días antes de que el fruto torne a violeta o " œchocolate."  Esto se hizo para simular el tiempo aproximado que le tomaría a la fruta ser vendida en los mercados minoristas.





Conclusiones



La fruta de la primera variedad alcanzó un diámetro máximo de 91 mm, y le tomó 57 días hasta empezar a ponerse roja y requirió 438 GDD. La fruta de la segunda variedad alcanzó un diámetro de 110 mm, le tomó 60 días para empezar a ponerse roja y requirió 498 GDD. Las frutas que fueron cosechadas verdes, permitiendo 10 días de tránsito, requirieron: 47 días en la planta y 386 GDD para la variedad 1, y 50 días en la planta y 403 GDD para la segunda variedad.





El tiempo de tránsito de 10 días puede variar de acuerdo a los programas de transporte y ello cambiará los cálculos para la recolección. De hecho productores cosecharon fruta verde de la primera variedad a los 21 días después del cuaje y de la segunda variedad después de 25 días. Por lo tanto, la fruta podría haber permanecido y continuado desarrollándose en la planta durante muchos días más, con el consiguiente aumento en rendimiento.





El sensor de medición del diámetro de la fruta fue una gran ayuda para determinar cuándo cosechar la fruta verde. A medida que el ritmo de expansión fue disminuyendo, ello fue un indicio de que la fruta estaba tornando un color " œverde maduro."  El cálculo de los GDD durante el crecimiento del fruto hace posible predecir cuándo deberá recolectarse. Los resultados son específicos del ensayo de Culiacán y los cálculos deberán repetirse para cada localidad. Es recomendable verificar los cálculos durante varias temporadas de cultivo, para fortalecer el modelo.


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Producción de pimientos mini bell


Hace varios años, la empresa Master Touche encontró un nicho de mercado en la producción exclusiva de minipimientos (mini bell peppers) que habían sido desarrollados por una empresa holandesa y cuya exclusividad garantizaba el éxito de la operación. Hoy en día, contratos similares han llegado a las variedades de tomate uva (grape tomato) como Amoroso y Bella, con una gran aceptación del consumidor.



A pesar del éxito de la exclusividad, la producción de minipimientos ha crecido notablemente hasta convertirse en una opción de negocio en varias regiones de producción.



Como se puede ver en el cuadro siguiente, la producción de los minipimientos alcanza ya una superficie de 140 hectáreas en campos certificados que se ubican principalmente en Baja California y Sinaloa, aunque ahora también se están generando oportunidades de negocio en otras regiones, como es el caso de Tehuacan, Puebla.





Nuevos negocios



El desarrollo de nuevos negocios como éste, nos muestra el interés de los experimentados productores de Sinaloa por extender su influencia hacia otras regiones, que sin duda tendrán que pagar su cuota de aprendizaje.



En el caso del minipimiento, los rendimientos y las ganancias no son tan apetecibles como en el caso del tomate, ya que estamos hablando de 12 toneladas por hectárea en cultivos bajo malla, y de 18 toneladas por hectárea en invernaderos. Aun con un precio asegurado de $3 dólares por kilo, las utilidades no son tan atractivas, pero la relación comercial puede generar otros negocios. Digamos que el minipimiento puede servir de punta de lanza para penetrar nuevos mercados.



Bajo esta teoría, resulta inexplicable que dado el potencial de diversificación de los chiles, estemos hablando tan sólo de unos cuantos tipos y no de un arsenal que pudiera significar mayores ganancias.





Diversidad de materiales



Una muestra de lo anterior, nos revela que en Estados Unidos existe una colección de germoplasma de casi 3,000 materiales que provienen de siete países diferentes, entre los cuales sobresale el germoplasma originado en México. Cabe mencionar que, de las tres especies de chiles, en México existe una gran diversificación de los tipos, que van desde el chiltepin o el habanero, hasta el mirasol, pasilla, serrano, jalapeño, tabasco, ancho y mulato.



Para darles una idea de la importancia de este banco genético, todos los materiales están registrados en un sistema denominado Germoplasm Resource Information (GRIN), cuya base de datos está conectada a la mayoría de los centros de investigación para utilizarla en programas de producción de semillas.



Gracias a ello, existen empresas en Estados Unidos que cuentan con un listado muy extenso de variedades de chiles pimientos como King of the North, Marconi, Mini Bella, Nardello, Paprika, Purpule Beauty, Quadrato Asti, Sunrise Orange, Tangerine Pimiento, Aconcagua, Banana, California Wonder, Cherry, Chervena, Chocolate, Corbaci, Corno di Toro, Cubanelle, Duga Bella, Feherozen, Figaro, Golden California y muchos otros más que provienen de Italia, Hungría. México, Perú, Bolivia y Corea, principalmente.





Certificación de proceso



Así que dadas las bondades de este nicho del mercado, la pregunta obligada es ¿qué se necesita para desarrollar negocios de exclusividad?



La respuesta es muy simple, aunque puede resultar complicada para algunos. Es decir, que sobre todo se requiere de plantación.



Pongamos el ejemplo de la certificación de calidad de los productos orgánicos, los cuales requieren disponer de campos libres de contaminación y de una serie de requisitos cuyo proceso de registro lleva por lo menos tres años. Ello significa que los productores deben llevar una bitácora de las actividades para poder obtener su registro.



Pues bien, para la calabaza Kabocha o en el cultivo de okra o minipimiento, es prácticamente el mismo proceso. Usted requiere de una certificación para avalar, no sólo la calidad del producto, sino el sistema de producción.



El registro de las actividades y el cumplimiento de los objetivos planteados en una empresa que busca la exclusividad, o el acceso a mercados específicos, puede significar una gran diferencia. En otras palabras, podemos decir que en el futuro, las negociaciones del tomate, a pesar de ser las más importantes, pudieran estar estrechamente relacionadas con la disponibilidad de ciertas especialidades.





Exito en diversificación



Un experimentado consultor, nos refiere que una de las pocas opciones para ganarle la batalla a la globalización es la diversificación.



Y el proyecto de los minipimientos que se está concretando en Puebla, puede ser un fiel reflejo de las necesidades de las empresas. En este caso, la empresa Harvest Pride puede contar con una variedad de tomates en sus invernaderos, pero el producto que la hará realmente diferente de otras empresas de la región, es sin duda la posibilidad de comercializar productos de especialidad, como los minipimientos o el tomate uva.



De tal forma, la producción de chiles en México puede ser vista como una herramienta para diversificar la oferta y garantizar la permanencia de las empresas en los mercados de exportación.



Como han mencionado algunos especialistas, la clave no es conquistar el mercado, sino mantenerse como un proveedor confiable con ideas y productos innovadores. La producción de minipimientos es una de las mejores pruebas de ello.


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Manejo integrado del cáncer bacteriano


De acuerdo con los especialistas en el manejo integrado de plagas (MIP), las nuevas tecnologías de producción en invernadero han generado la necesidad de llevar un control muy estricto de la sanidad, monitoreo, control de temperaturas y prácticas culturales que incluyen la aplicación de productos preventivos y de control. Quizá uno de los ejemplos más claros del avance de las prácticas del MIP está representando por el manejo de enfermedades bacterianas, las cuales pueden causar serios problemas en los invernaderos cuando no se previenen de manera adecuada.



En el caso del cultivo del tomate, las estrategias de control deben enfocarse en manejo del clima del invernadero, aplicaciones de riego, labores culturales, aplicación de productos preventivos y de control, así como establecimiento de reglas de higiene del personal.



Dada la importancia económica del cáncer bacteriano, haremos una revisión de la estrategia recomendada para su control.



Los síntomas principales del patógeno causante del cancer bacteriano " ” Clavibacter michiganensis subsp. michiganensis" ” son el marchitamiento de la planta, el cual se manifiesta inicialmente con la torsión de las hojas inferiores hacia la parte de abajo, necrosis marginales de las hojas pequeñas, marchitez del foliolo y el curvado hacia arriba de los foliolos. Los tallos pueden mostrar unas bandas con decoloración externa.



Afectaciones y síntomas



Esta enfermedad, es causada por el patógeno Clavibacter michiganensis. Los especialistas en el tema indican que, aunque se trata de un problema común, su presencia es recurrente y los daños pueden ser elevados si no se controla.



El síntoma principal es el marchitamiento de la planta, lo cual se manifiesta inicialmente con la torsión de las hojas inferiores hacia la parte de abajo, necrosis marginales de las hojas pequeñas, marchitez del foliolo y el curvado hacia arriba de los foliolos.



Los tallos pueden mostrar unas bandas con decoloración externa y los frutos manifiestan una especie de red. Internamente, los tejidos vasculares de los tallos y parte central superior de los pecíolos muestran un color amarillo claro a café, y más tarde se vuelve de color café rojizo. Tales decoloraciones son más prominentes en los nudos. El tiempo entre la infección y la aparición de síntomas varía entre 10 y 34 días. La temperatura óptima de crecimiento de la bacteria es entre 24 y 27ºC.





Observaciones



Por tratarse de una enfermedad bacteriana, su control depende mucho del personal que trabaja la planta, por lo que ante todo se recomienda cumplir con las reglas y normas de higiene e inocuidad. Es muy importante limitar la entrada de personal en las áreas infectadas y desinfectar perfectamente los materiales de trabajo, tales como tijeras, carros, cajas y todos los utensilios o equipos que entren en contacto con las plantas enfermas.



Cabe mencionar que la planta enferma de cáncer bacteriano es más susceptible a cualquier otra enfermedad (especialmente Fusarium), y a posibles afectaciones relacionadas con temperaturas de más de 27°C .



Una práctica de control preventivo para eliminar la incidencia de la enfermedad, es mantener la humedad relativa en 60% durante el día y la noche, con una buena ventilación (activa), pero sin causar turbulencias por corrientes de aire. Con respecto a los riegos, se recomienda evitar riegos excesivos especialmente en la mañana y hacer un drenaje antes del mediodía.





Prácticas de control



Para el control del cáncer bacteriano causado por Clavibacter michiganensis subsp. michiganencis, se pueden seguir las siguientes indicaciones:



" ¢ Sacar plantas enfermas a diario.



" ¢ Mantener limpieza e higiene en el exterior e interior del invernadero.



" ¢ Dejar dos racimos libres de hoja, para mantener buena ventilación, y quitar dos hojas (plantas con mucho follaje) y una hoja (plantas abiertas) al cuerpo.



" ¢ Marcar plantas ligeramente marchitas y quitar un racimo a la cabeza.



" ¢ Marcar áreas enfermas, limitando entrada a personal autorizado y trabajar las plantas enfermas al final del día.



" ¢ Marcar cajas de cosecha exclusivas para esas áreas y no usarlas en áreas sanas.



" ¢ Desinfectar carros de cosecha y manejo de plantas al salir de cada surco.



" ¢ Desinfectar el agua que se utiliza para limpiar los pasillos.



" ¢ Poner desinfectante al tapete sanitario y cambiarlo dos veces al día.



Recomendaciones



Cuando se ha detectado la presencia de la enfermedad, es muy importante marcar las áreas afectadas y comenzar a establecer las prácticas de control de manera inmediata. Para ello, se deberá marcar por lo menos un surco preventivo a cada lado del surco afectado con cáncer bacteriano para advertir al personal y evitar una mayor diseminación del problema. Se debe capacitar al personal y hacer notar que el roce de las plantas enfermas incrementa la diseminación.



Al retirar plantas enfermas, se deberá evitar que éstas queden directamente en el suelo, para evitar una mayor contaminación.



La aplicación de un desinfectante después de sacar las plantas enfermas, ayuda a reducir la aparición de síntomas en otras plantas del surco enfermo. En algunos casos, la aplicación de sulfato de gentamicina y clorhidrato de oxitetraciclina ayuda a controlar la enfermedad, utilizando una dosis de 500 gramos por hectárea a través del riego.





Prevención y control



Aunque cada caso deberá ser evaluado por un especialista, existen algunos productos que han probado su eficacia para controlar el cáncer bacteriano.



En el caso de los tratamientos preventivos, se recomiendan las aplicaciones foliares de sulfato de gentamicina a los 14 y 28 días después del trasplante. También se puede aplicar un bactericida con kasugamicina en rotación, aplicándola a los 21 y 35 días después del trasplante.



Para las aplicaciones de control, una estrategia que ha dado buen resultado para el control de cáncer bacteriano, es utilizar una rotación diaria de productos desinfectantes, alguicidas y activadores de las defensas, aplicándolos tanto en aspersiones como en el agua de riego.



Para darles un ejemplo, en algunas agrícolas se utilizaron rotaciones diarias de kasugamicina y bacteriophage en aspersiones, combinadas con mancozeb y famoxadona, sulfato de gentamicina, bacteriophage y cuaternario de amonio en el riego.



En la siguiente semana, se utilizó hidróxido de cobre y bacteriophage en aspersiones, y sulfato de gentamicina, bacteriophage, ácido peroxiacético y dióxido de hidrógeno, copolímero polieter-polimetilxiloxano, sulfato de cobre pentahidratado en el riego.



Después de dos semanas de rotación de estos productos, se integraron en el tratamiento las aplicaciones de los hongos Verticilium lecanii, o Beauveria bassiana, y mezclas de Bacillus subtillis, para favorecer la activación de las defensas naturales de la planta.


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